Ciudadanía y participación política de las mujeres

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Las formas históricas en que se vive la ciudadanía son distintas y diferenciadas para hombres y  mujeres y los derechos aunque aparentemente iguales no valen lo mismo. Las razones para sostener tal afirmación son de carácter sociogenérico y se refieren directamente a las formas de construcción social de las identidades masculina y femenina fundadas en condiciones de discriminación, desigualdad y exclusión hacia las mujeres.

 

Las formas en que se construye, se vive y se ejerce la ciudadanía es distinta para hombres y mujeres, porque hombres y mujeres son construidos socialmente (es decir, en sus hogares, en las instituciones, por los medios de comunicación, por el lenguaje) de manera distinta, diferenciada y desigual, porque las sociedades están estructuradas de manera diferenciada, desigual y discriminatoria dependiendo del sexo,  clase social, etnia, edad.


Desde una perspectiva de género y de derechos, la construcción de ciudadanías activas implica:

  • El reconocimiento de las mujeres como sujetos de derechos, tanto en la dimensión jurídica como en las dimensiones culturales, sexuales, políticos, económicos, educativos, entre otras.
  • El reconocimiento de la existencia estructural de condiciones que subordinan, excluyen, discriminan o facilitan desigualdades, inequidades o prácticas de control, dominación o violencia (en sus múltiples manifestaciones) por razones de género (no se trata solo de reconocer tales situaciones sino de actuar sobre sus determinantes en cuanto a posibilidades y condiciones de acceso a recursos económicos, educativos, de poder y de poder de decisión, de participación y de capacidad de decisión etc.);
  • Instituciones que garanticen el cumplimiento efectivo de tales derechos; prácticas individuales, comunales, sociales y culturales que favorezcan el ejercicio de tales derechos como una vivencia ciudadana, de naturaleza integral;
  • La existencia de mecanismos claramente establecidos y delimitados de exigibilidad de derechos (mecanismos y prácticas de rendición de cuentas) y la existencia de organizaciones y procesos grupales que reconozcan y fortalezcan las capacidades individuales, sociales y políticas de las mujeres.

 

La ciudadanía hace referencia al derecho a tener derechos de todas las personas y al reconocimiento de la igualdad y la no discriminación. El ejercicio de todos nuestros derechos nos permite ejercer una ciudadanía plena.


Asimismo, acciones de diversa índole para el fortalecimiento de la ciudadanía de las mujeres, entre ellas: información de derechos humanos a las mujeres, procesos de capacitación y sensibilización a grupos organizados de mujeres en derechos humanos, organización, proyectos de vida y liderazgo, entre otros; capacitación a funcionarios y funcionarias de instituciones públicas, agendas de mujeres, procesos de auditoría social.

 

Labor del INAMU

El INAMU ha desarrollado procesos de diversa índole para el  fortalecimiento de la participación, el liderazgo y la organización de las mujeres en las diferentes instancias de poder y toma de decisiones para el ejercicio de su ciudadanía plena. Estas acciones han tenido como objetivos:

  • Promover las reformas legislativas, los cambios normativos y las asignaciones presupuestarias necesarias para lograr la paridad en la institucionalidad estatal, a nivel nacional y local, y en las organizaciones sociales y partidos políticos
  • Desarrollar procesos formativos, de intercambio y encuentro con enfoque de derechos, generacional, de diversidad y de género dirigidos a mujeres lideresas, para fortalecer sus liderazgos y sus capacidades de gestión e incidencia política
  • Fortalecer el liderazgo, la organización, y la asociatividad de las mujeres mediante el acompañamiento y mentoría para la lucha y la defensa de sus derechos humanos e intereses estratégicos de género
  • Profundizar en el conocimiento y promover el debate público sobre la ciudadanía de las mujeres y el ejercicio de sus derechos políticos que contribuya a la eliminación de estereotipos y al cambio cultural
  • Incidir a favor del diseño de políticas de igualdad y equidad de género y el fortalecimiento de la participación política y el liderazgo de las mujeres

 

La población meta de estas acciones:

  • Mujeres lideresas que participan en diferentes espacios de toma de decisiones, tanto a nivel local, regional como nacional entre ellas:
  • Integrantes de grupos comunales como asociaciones de desarrollo comunal, comités de salud, comités de educación, juntas cantonales.
  • Integrantes de organizaciones sociales: como cooperativas, cámaras, sindicatos, asociaciones solidaritas, colegios profesionales, etc.
  • Organizaciones de mujeres y feministas.
  • Otras organizaciones de mujeres desde su diversidad étnica y etérea.
  • Integrantes de grupos productivos y generadores de ingresos.
  • Lideresas en general.
  • Mujeres en puestos de elección popular y de toma de decisiones en el ámbito público.
  • Integrantes de partidos políticos (delegadas a asambleas distritales, cantonales y nacionales, integrantes de directorios)
  • Funcionarias públicas que ocupan puestos de toma de decisiones y encargadas de mecanismos de género a nivel institucional (UPEG,OFIM)

 

También se promueve legislación para fortalecer la participación política de las mujeres. En el contexto actual, se ha logrado la aprobación de la paridad como un mecanismo permanente que busca que mujeres y hombres tengan igual proporción en aquellos espacios de toma de decisión (como partidos políticos, regidurías o alcaldías).  Es necesario resaltar la definición de paridad que se presenta en el Consenso de Quito como "un propulsor determinante de la democracia, cuyo fin es alcanzar la igualdad en el ejercicio del poder, en la toma de decisiones, en los mecanismos de representación social, jurídica, y en las relaciones familiares al interior de los diversos tipos de familias, las relaciones sociales, económicas, políticas y culturales, y que constituye una meta para erradicar la exclusión estructural de las mujeres" (Consenso de Quito, 2007).


También se trabajo en el fortalecimiento de la organización y la asociatividad de las mujeres, mediante la capacitación, el acompañamiento y asesoría técnica para la lucha y la defensa de sus derechos humanos e intereses estratégicos de género. Asimismo, desde el INAMU se ha promovido el liderazgo de las mujeres como una estrategia para movilizar y hacer posible el ejercicio de su ciudadanía y la exigibilidad de sus derechos humanos.


El INAMU también cuenta con el Centro de Formación Política de las Mujeres que es una instancia especializada de formación, educación y capacitación en género, desarrollo del liderazgo, participación política y empoderamiento de las mujeres para aumentar sus capacidades de incidencia en la toma de decisiones sobre todo en aquellos aspectos que afectan sus vidas en el ámbito nacional y local, ejerciendo de esta manera su ciudadanía de manera activa.


El Centro tiene un programa formativo, cultural, capacitador continuo y sistemático que se desarrolla de manera centralizada y regionalizada; que al mismo tiempo se ve enriquecido con la producción de conocimiento, divulgación y sensibilización para la eliminación de estereotipos y el cambio cultural. La propuesta pedagógica del Centro de Formación Política de las Mujeres está conformada por modalidades de formación y acompañamiento presencial y virtual.