Usted está aquí: Inicio Así Somos Organización interna Regionalización
Regionalización PDF Imprimir

El proceso de Regionalización del INAMU

En los últimos años se ha iniciado un proceso de desconcentración y descentralización de los servicios estatales de manera que los y las habitantes del país tengan acceso a los mismos y se promueva la cobertura nacional de calidad, tomando en cuenta las condiciones específicas de las regiones, así como las situaciones de rezago que presentan en varios aspectos del desarrollo humano.

La desconcentración y descentralización fortalecen el Estado costarricense ya que dinamizan y renuevan su razón de ser, respondiendo a situaciones más variadas, siendo más factible  comprender y accionar en medio de las necesidades y situaciones específicas de cada región.

Para el desempeño de las funciones rectoras en materia de equidad de género, protección y promoción de los derechos de las mujeres, el INAMU se ha organizado en siete áreas estratégicas, a saber: Área de Políticas Públicas para la Equidad de Género; Área de Violencia de Género; Área de Construcción de Identidades y Proyectos de Vida; Área de Ciudadanía Activa, Liderazgo y Gestión Local; Área Especializada de Información, Área de Condición Jurídica y Derechos Humanos de las Mujeres y el Área de Desarrollo Regional.

El proceso de regionalización del INAMU se ha desarrollado como una forma de  reconocer la diversidad de las mujeres de todo el país, de acuerdo con sus contextos y tomando como base para las acciones sus necesidades básicas estratégicas.  Lo anterior con base en lo establecido en el artículo 3, inciso b) de la Ley constitutiva del INAMU (Nº 7801) que reza: “Proteger los derechos de las mujeres consagrados tanto en las declaraciones, convenciones y tratados internacionales, como en el ordenamiento jurídico costarricense; promover la igualdad entre los géneros y propiciar acciones tendientes a mejorar la situación de la mujer”.  Por su parte, el artículo cuarto, inciso e) atribuye al INAMU la promoción de la creación de oficinas ministeriales, sectoriales y municipales de la Mujer, garantizando y coordinando su funcionamiento.

El plan estratégico del INAMU, analizado durante el año 2006, prevé avanzar hacia la promoción y protección de los derechos humanos de las mujeres y el ejercicio de la rectoría institucional en el ámbito regional y local. De esta manera se contempló como una de las principales metas: “Fortalecer al INAMU en su gestión operativa y programática y en su proyección local, regional, nacional e internacional, con énfasis en el diseño y ejecución de una estrategia de regionalización de mediado plazo y su respectivo plan de transición. “

Estos mandatos institucionales han implicado desde la creación del INAMU (1998) un esfuerzo paulatino pero sostenido en pro de asegurar, mediante la apertura de oficinas regionales, la atención directa de las mujeres, así como el desarrollo de los mecanismos que aseguran la promoción y la restitución de sus derechos. Es por ello, que como parte de las gestiones y experiencias regionales, se ha apoyado el crecimiento en materia de equidad de género, de diversas oficinas municipales de la mujer, así como de otras instituciones relacionadas, mismas que se consideran clave para una respuesta articulada necesaria para el adelanto de las mujeres.

Como parte del proceso de acercar el servicio a la ciudadanía, MIDEPLAN ha promovido las reformas institucionales en pro de la desconcentración de los servicios, de esta manera “A menos que una entidad u órgano público esté enfocado a una población específica, todas las demás entidades que desarrollen actividades en diversas regiones del país deben procurar la prestación de servicios con estándares de calidad igual o superior a los que ofrecen en su sede central.  De igual forma, deben hacer esfuerzos por desconcentrar el ejercicio de las competencias”. (MIDEPLAN, 2007)

Partiendo de lo anterior, el INAMU ha impulsado un proceso de regionalización y en la actualidad existen cuatro Oficinas  Regionales: Pacífico Central y Chorotega (que datan de 1998 y 1999 respectivamente) y Huetar Atlántica y Brunca (creadas en el 2003). En una primera instancia éstas fueron creadas para promover las Oficinas Municipales de la Mujer. Posteriormente,  de acuerdo con las necesidades de las mujeres, sus demandas de atención, los requerimientos de las otras instituciones presentes en el nivel local y las políticas institucionales, fueron diversificando su accionar hasta llegar a  los que son hoy. Además, para el período 2010-2015 se tiene previsto crear nuevas oficinas regionales, de acuerdo con las diferentes necesidades detectadas en otras regiones del país.

La coordinación de las acciones de las oficinas regionales estuvo a cargo del Área de Ciudadanía Activa, Liderazgo y Gestión Local y más tarde a cargo de la Dirección General de Áreas Estratégicas, desde 2007 y hasta hoy se ha constituido el Área de Desarrollo Regional la cual tiene los siguientes objetivos:

  1. Articular y fortalecer los procesos regionales del INAMU de acuerdo con las políticas, objetivos y prioridades institucionales, en el marco de las políticas nacionales, regionales y locales.

  2. Promover procesos en el nivel regional y local que potencien las capacidades de las mujeres y sus organizaciones, la protección, defensa y tutelaje de sus derechos y mejore sus condiciones de vida.

  3. Ejecutar en el nivel regional y local las políticas y objetivos del INAMU dirigidos al mejoramiento de la calidad de vida de las mujeres, en coordinación con las áreas de trabajo de la institución.

(Ir arriba)

En este sentido, los principales ejes de trabajo que se están desarrollando en el nivel regional son:

Fortalecimiento de la organización y el liderazgo de las mujeres:

Este eje pretende crear a futuro una plataforma de mujeres lideresas desde la diversidad, la cual sea una base social que incida en los espacios de toma de decisiones en lo local y regional; con el objetivo de satisfacer sus necesidades prácticas y estratégicas.

La respuesta articulada ante las situaciones que afectan de manera más directa a las mujeres es posible si se toman en cuenta los recursos de cada región y se involucra a las mujeres no como depositarias de un bien o servicio, sino como protagonistas del proceso de resolución de los principales problemas de desarrollo de cada localidad. Las mujeres en estos procesos han demostrado conocer la realidad de sus comunidades y han desarrollado estrategias – a pesar de la situación de exclusión de muchas- para enfrentar de manera organizada los retos sobre los que han reflexionado en colectivo. Para el desarrollo de este proceso se establecieron estrategias diferenciadas en cada región.

En el caso del Pacífico Central las acciones se han centrado desde el año 2008, en los tres distritos aledaños a la Península de Nicoya a saber: Paquera, Cóbano  y Jicaral.  En estos distritos se ha trabajado en el fortalecimiento del liderazgo de más de setenta mujeres que han demostrado iniciativa y liderazgo en sus comunidades y han delegado en alguna de ellas (coordinadora) la representación de sus intereses ante ciertas instancias.  Se trata de al menos 72 mujeres de diverso estrato socioeconómico que han demostrado su interés en promover mejoras para el desarrollo integral de sus localidades.  Asimismo, de forma paralela se ha brindado capacitación a 32 funcionarias/os públicas/os de la zona, de manera que se sensibilicen y sean capaces de detectar y responder a las necesidades de las mujeres en su diversidad. 

Este proceso se ha cristalizado con el taller de articulación de necesidades de las mujeres llevado a cabo en Paquera con mujeres líderes (coordinadoras de grupo) y funcionarias/os públicas/os, con el fin de definir algunos acuerdos de trabajo conjunto para el cambio de situaciones que están afectando los proyectos de vida y la calidad de vida de las mujeres.      

Los temas reflexionados con las mujeres y con las/los funcionarias/os públicas/os fueron: Ciudadanía, rendición de cuentas, necesidades básicas estratégicas, participación política, liderazgo y organización de las mujeres y planificación estratégica con perspectiva de género.

Ha sido notorio el proceso de crecimiento y madurez logrado por las mujeres de la Península,  mismas que han desarrollado la capacidad de identificar sus necesidades, problemas comunitarios y recursos, a la vez que han avanzado en destrezas para expresar en forma asertiva estas situaciones a diferentes actores sociales.   Las principales demandas tienen que ver con los temas de salud, educación y seguridad ciudadana. Las lideresas han desarrollado gran criticidad con respecto al tipo y la cobertura de la oferta institucional de servicios, lo que les permite detectar oportunidades de mejora, de acuerdo con las necesidades de las mujeres.

Con base en la información recabada y en los productos obtenidos en el 2010 se espera dar continuidad al proyecto de forma tal que se asegure la concreción de los acuerdos y compromisos y se continúe brindando elementos a las mujeres para el fortalecimiento de su liderazgo y autonomía.

En el caso de la Región Huetar Atlántica, el proceso de fortalecimiento del liderazgo de las mujeres se ha centrado desde el 2008, en aproximadamente 130 mujeres pertenecientes a diversas organizaciones de la zona, tomando en cuenta los distintos cantones y la diversidad cultural de la zona.  En este sentido, se ha estado trabajando con: 1) mujeres indígenas cabécares, 2) lideresas de los cantones de Limón, Siquirres y Guácimo y 3) mujeres líderes de la comunidad de Sixaola.

De esta manera se ha hecho notorio también en el proceso la diversidad de condiciones de vida de las diferentes mujeres, ya que presentan gran variedad de situaciones sociales que se reflejan no solo en sus ingresos, la escolaridad y las ocupaciones, sino también en sus raíces culturales (afrodescendientes e indígenas) y problemáticas comunales y organizacionales.  Este proceso de fortalecimiento del liderazgo partió de un diagnóstico participativo que involucró a diversas organizaciones sociales como las asociaciones administradoras de acueductos rurales (ASADAS), las asociaciones de desarrollo, concejos de distrito y otros comités locales (como salud y deportes).

Se trabaja con  mujeres de organizaciones mixtas de desarrollo local, mujeres empresarias, afrodescendientes y mujeres indígenas, quienes reciben capacitación en diferentes temas tomando en cuenta sus especificidades y desarrollando estrategias de atención por  sectores de acuerdo con las demandas de las mujeres. La oferta formativa se compone de los siguientes ejes: 1) Fortalecimiento organizativo y democratización en la toma de decisiones con mujeres, 2)  Derechos con énfasis en derechos económicos y políticos y 3) Formación en incidencia política mecanismos de protección de derechos.

Los procesos llevados a cabo han fortalecido el liderazgo de las mujeres, así como la respuesta de las diversas instituciones públicas y organizaciones, mediante la promoción de la Política de Igualdad y Equidad de Género. Las mujeres demuestran estar haciendo ajustes en sus proyectos de vida para el desarrollo personal y grupal, sin embargo, dada la diversidad de la zona y el tipo de problemática social que presentan, se están analizando estrategias más adecuadas según las situaciones detectadas y las necesidades sentidas por las mujeres.

En la región Brunca hubo un proceso de formulación de agendas en el período 2005-2006 en diversos cantones y desde entonces se ha venido desarrollando un proceso de fortalecimiento del liderazgo de cincuenta mujeres con miras a establecer una plataforma de mujeres que puedan articular acciones con diversos actores sociales, contribuyendo  al desarrollo de la región  y a la solución de las principales limitaciones que enfrentan las mujeres.   Estas mujeres son de los cantones de Coto Brus, Osa, Corredores y Golfito.

Una de estas problemáticas, evidente en el grupo de mujeres participantes, tiene que ver con las limitadas opciones de cuido de hijos e hijas, aunada a las largas distancias y deficientes servicios en la zona. Estos obstáculos a la vez son retos para el ejercicio de la ciudadanía, son situaciones que las enfrenta a luchas por la restitución de sus derechos y el fortalecimiento de su “yo político”, alimentándose de experiencias previas de liderazgo femenino desarrolladas en la zona, que  en medio de los obstáculos ha generado interesantes cuotas de lideresas.

Este proceso tiene como principales contenidos temáticos los derechos humanos con miras a brindar formación en fortalecimiento del liderazgo y finalizando con el tema de la participación política, contenidos necesarios para asegurar la operación de una plataforma de mujeres líderes de la región.

En la región Chorotega el proceso de fortalecimiento de liderazgo se ha centrado durante el año 2009 en un acercamiento a la realidad de las mujeres migrantes nicaragüenses de la región, específicamente las de Liberia y La Cruz.  En el proceso están participando 40 mujeres quienes han expresado su situación de vulnerabilidad en cuanto a sus derechos y los deseos de cambio hacia mejores condiciones de vida.  Durante diez años la Oficina construyó y consolidó una plataforma de 330 mujeres de toda la región mediante el desarrollo de capacidades para la organización y liderazgo.

Con base en los resultados obtenidos en los primeros encuentros con mujeres, se espera definir líneas de acción para la articulación de las necesidades de estas mujeres,  La comunicación que mantiene esta oficina regional y el Área de Desarrollo Regional con organizaciones y redes de mujeres migrantes y refugiadas, puede constituir una plataforma para desarrollar la mencionada articulación.

Se ha definido como referente estratégico el Equipo Interdisciplinario para el Desarrollo de la Igualdad y Equidad de Género (EIDIEG), espacio en el cual se pretende articular las necesidades de las mujeres y la expresión de las mismas por medio de la plataforma de mujeres generada a partir del proceso de liderazgo.

En la región Chorotega, gracias a los procesos llevados a cabo con las mujeres, ellas mismas lograron elaborar un directorio de lideresas y un directorio de organizaciones e instituciones con sus respectivas ofertas de servicios.  Se pretende hacer una publicación de estos instrumentos que son producto del trabajo de las mujeres.

Cabe señalar, que tanto la Región Chorotega como la Pacífico Central habían desarrollado mesas de diálogo y negociación social que involucraron tanto a las mujeres como a algunas instituciones públicas.  Estos procesos se desarrollaron en los años 2002 y 2003 respectivamente.

Fortalecimiento de los mecanismos locales y las capacidades institucionales para el avance de las mujeres:

Como parte de la rectoría del INAMU en materia de Derechos Humanos de las mujeres, las oficinas regionales han apoyado el desarrollo estratégico de diversos mecanismos regionales y locales que apuestan o están relacionadas con el adelanto de las mujeres. 

En el caso de la Región Chorotega, se ha estado trabajando con instituciones  públicas, Organizaciones no gubernamentales, Comisiones Municipales de la Mujer, Red de Violencia y Oficinas Municipales de la Mujer.  Este trabajo en red ha sido denominado Equipo Interdisciplinario para el Desarrollo de la Igualdad y Equidad de Género (EIDIEG) y su articulación ha permitido la planificación de procesos en  la región en favor de los derechos de las mujeres en torno a temas como pobreza, empresariedad y migración.

En lo relativo a las Oficinas Municipales de la Mujer, además del contacto que se tiene con ellas en esta red, se desarrolla un proceso permanente de asesoría, sobre todo en una coyuntura en la cual no se han creado mecanismos para la permanencia de estas oficinas, ni para la obligatoriedad de la aplicación de la reforma del Código Municipal hacia la equidad de género.

En el caso de la Oficina Regional Huetar Atlántica, se mantiene contacto y actividades permanentes con diversas redes y sectores de la zona en diversos temas como son la población indígena,  el sector agropecuario, empresariedad y salud. Esto se articula con acciones del Consejo Regional del Sector Social (COREDES), conformado por representantes de las instituciones públicas de la región más el Ministro de Coordinación Interinstitucional. 

Asimismo, se coordina con las comisiones Municipales de la Mujer y las Oficinas Municipales de la Mujer, con las que se realizan jornadas de evaluación,  tomando como eje de acción la incidencia en pro la Política de Igualdad y Equidad de Género (PIEG).  En esta región se cuenta con seis Oficinas Municipales de la Mujer, ubicadas en los cantones de Limón, Matina, Siquirres, Guácimo, Pococí y Talamanca.

En la Región Brunca se brinda asesoría a las Oficinas Municipales de la Mujer en la zona para el mejor desempeño de su trabajo, específicamente en las de Osa y Corredores.  También se procura generar condiciones para la apertura de OFIMs en los otros cantones en los cuales este mecanismo no está en funcionamiento.

Se realizan sesiones de trabajo y coordinación con instancias regionales intersectoriales con el fin de lograr respuestas articuladas ante las necesidades estratégicas de las mujeres en la zona.   Entre estas instancias están las Redes de Violencia, las Comisiones Municipales de la Mujer y Consejo Regional del Sector Social de la Región de la Región Brunca (COREBRUNCA).

El equipo de la Oficina Regional del Pacífico Central está realizando acciones para reforzar las  OFIMs ya existentes y negociando la apertura de otras oficinas, incluso a nivel distrital.  Para ello ha sido necesario un proceso de coordinación permanente con diversas instancias regionales y espacios de toma de decisión en el nivel local, más aún que se ha notado una tendencia a transformar las oficinas municipales de la mujer en departamentos en materia social, invisibilizando las necesidades específicas de las mujeres y la razón de ser de apertura de estas oficinas.

Además de las oficinas municipales de la mujer, los equipos regionales participan en redes y brindan asesoría y apoyo a otras instancias, incluidos las Comisiones Municipales de la Mujer.   Además, estos espacios municipales han sido una plataforma estratégica para el desarrollo de actividades y la ubicación de liderazgos de las mujeres.

(Ir arriba)

Promoción, protección y defensa de los derechos humanos de las mujeres.

Promoción y definición de estrategias para la exigibilidad de derechos

En estos espacios las Oficinas Regionales participan en conjunto con otras instituciones y las diferentes áreas del INAMU para la prevención y atención de la violencia intrafamiliar, así como para el desarrollo de acciones para la promoción y protección de los derechos de las mujeres. 

1.     Divulgación de proyectos de ley. En este campo se están desarrollando acciones vinculadas con la divulgación de proyectos de ley favorables para las mujeres, que se encuentran en la corriente legislativa en las cuatro regiones, en coordinación con el Área de Condición Jurídica y Derechos Humanos de las Mujeres.

2.     Promotoras de Derechos: Capacitación dirigida a lideresas tomando en cuenta las necesidades específicas de cada región. La idea es que las mismas mujeres capacitadas divulguen la información y puedan orientar en sus contextos a las mujeres en diversos temas de interés.  Estos procesos se han llevado a cabo en la Región Brunca con mujeres indígenas (Ciudad Nelly) y en algunas comunidades y organizaciones de San José (específicamente en León XIII, Fundación Esperanza, Los Guido, Tirrases, Granadilla Norte, La Carpio, Triángulo de Solidaridad).

         Otros temas que se trabajan en diversos grupos son la participación política de las mujeres, la violencia de género, derechos patrimoniales, así como los retos propios de las mujeres migrantes. Este último eje sobre todo, ha sido abordado por la Oficina Regional Chorotega y por la coordinación general del Área de Desarrollo Regional en San José.

3.     Dada la necesidad de asegurar la autonomía económica de las mujeres mediante la promoción de sus derechos económicos, se está desarrollando el tema de la empresariedad de las mujeres en las regiones Huetar Atlántica, Brunca y Chorotega.  En estas últimas regiones se está ejecutando en conjunto el proyecto denominado Impulsa, que cubre las comunidades de San Dimas en La Cruz de Guanacaste y en las comunidades indígenas de las mujeres borucas y ngöbes y tiene como objetivo fortalecer y mejorar la producción artesanal con identidad cultural.

En la Región Huetar Atlántica se está iniciando un proceso en articulación con la Universidad Nacional y la Universidad de Costa Rica, con miras a fortalecer las capacidades de las mujeres empresarias de la región mediante la consolidación de una red y la articulación de instancias y recursos para lograr mejores resultados.

Atención, orientación y referencia individual a mujeres.

Todas las oficinas regionales brindan asesoría a las mujeres que demandan respuesta ante diversas situaciones que lesionan sus derechos como son la violencia intrafamiliar, violación de sus derechos laborales, limitado acceso a servicios de salud, y no reconocimiento de paternidad y pago de pensión alimentaria, entre otros.   Por lo general, las mujeres que buscan los servicios -de forma presencial y telefónica- se encuentran en condiciones de pobreza y presentan bajo nivel de escolaridad, lo que dificulta su acceso a los servicios y convierte al INAMU en una instancia de orientación y referencia.

Uno de los factores a fortalecer en este ámbito es el incidir para la respuesta efectiva de las diversas instituciones involucradas en los procesos de atención, de acuerdo con los motivos de consulta y las búsquedas de apoyo que emprenden las mujeres referidas por el INAMU.  En este sentido, se debe tomar en consideración las situaciones de desventaja que suelen sufrir las mujeres en las diferentes regionales dado su acceso limitado a bienes y servicios, así como también la limitada respuesta institucional presente, producto de la concentración del Estado en el gran Área Metropolitana.

A nivel interno, la estrategia del INAMU para mejorar este servicio en el ámbito regional está centrada en hacer alianzas estratégicas -como los consultorios jurídicos de universidades, por ejemplo- e implementar protocolos de atención que favorezcan no sólo el proceso de asesoría, sino también el seguimiento de las acciones, punto sensible tomando en cuenta la ruta crítica que implica la restitución de los derechos de las mujeres.

Ejecución de la Ley 7769 de atención de mujeres en condiciones de pobreza: Formación humana y articulación de necesidades en el marco del programa Avanzamos Mujeres.

Este ámbito de acción es considerado una prioridad institucional,  tomando en cuenta los lineamientos del Plan Nacional de Desarrollo y la Ley 7769 de Atención a Mujeres en condición de pobreza, y las lecciones aprendidas de experiencias previas como el Programa de Formación Integral para Mujeres Jefas de Hogar (1995), que generará más tarde los programas “Creciendo Juntas” y “Construyendo oportunidades”, dirigido el primero a mujeres adultas en condiciones de pobreza y pobreza extrema y el segundo a adolescentes madres.

Al asignarse al INAMU el liderazgo en esta materia, se ha venido desarrollando desde el año 2008, el Programa Avanzamos Mujeres, mismo que tiene como objetivo brindar formación humana a mujeres en condiciones de pobreza y vulnerabilidad social, y a la vez establecer iniciativas de articulación interinstitucional de manera que sea posible el mejoramiento de calidad de vida de estas mujeres, de acuerdo con el seguimientos de los planes de vida trazados por las mujeres y la promoción de la autonomía que conllevan.

Se han conformado más de 129 grupos en todo el país en el 2009 (incluidas las cuatro oficinas regionales, la Región Huetar Norte y el Gran Área Metropolitana) y se ha iniciado el proceso de seguimiento para la articulación de necesidades estratégicas de 33 grupos de mujeres que participaron en el proceso durante el 2008, favoreciéndose alrededor de 4000 mujeres este año en total.

Para estas acciones ha sido necesario el fortalecimiento del INAMU, mediante la asignación de recursos adicionales y plazas (en su mayoría de profesionales facilitadoras) que han asegurado la cobertura de los procesos y cuya presencia es determinante para la ejecución de los planes y programas que se desprenden de las diversas experiencias regionales.

Según las funcionarias del Área de Desarrollo Regional, responsables de la ejecución del Programa Avanzamos Mujeres, las mujeres capacitadas por región durante el año 2008 son:


REGIÓN NÚMERO DE MUJERES

Región Central
(San José y Cartago)

1161

Brunca

475

Chorotega

395

Huetar Norte

418

Huetar Atlántica

516

Pacífico Central

339

Total

3

Para el año 2009, se estima que están participando 3200 mujeres de todas las regiones del país distribuidas en 128  grupos de Formación Humana.

(Ir arriba)

Conclusiones y lecciones aprendidas.

a.     La presencia regional y local del INAMU ha implicado, efectivamente, una mayor cercanía con las mujeres, un conocimiento concreto de su situación y condición, de su diversidad y especificidad, lo cual ha permitido nutrir la política pública para la igualdad y la equidad, además de la aplicación, reformas y propuestas de nueva legislación favorable a las mujeres.

b.    El contacto directo con mujeres, organizaciones comunitarias, organizaciones sociales y con representantes institucionales ha generado el inicio de procesos de articulación institucional, ONGs y sociedad civil, como una tarea necesaria para responder de manera integral a las necesidades básicas y estratégicas de las mujeres. 

c.     La búsqueda, el aprovechamiento y la potenciación de recursos para el desarrollo de acciones estratégicas favorables a las mujeres, es una tarea pendiente.  En el proceso de articulación se deben potenciar aún más los recursos y herramientas existentes evitando duplicidades y asegurando la respuesta de cada una de las  instituciones de acuerdo con sus competencias.

d.    La atención directa a mujeres y sus organizaciones presenta cada vez mayores retos en tanto se complejiza la situación socioeconómica, así como la captación y administración de los recursos de manera sostenible. Para ello es necesario seguir brindando información, coordinar procesos, emporderar a las mujeres, sensibilizar instituciones y organizaciones diversas, dentro de un marco de derechos y bajo los retos y conceptos del enfoque de género, lo que además significa un avance en la visualización y la articulación de los objetivos y acciones institucionales en el ámbito nacional, regional y local en el marco de las competencias del INAMU.

e.     El fortalecimiento de las capacidades ciudadanas de las mujeres por medio de información y de dotación de herramientas para su trabajo como son: elaboración de agendas para la negociación de compromisos de las instituciones y el seguimiento a dichos acuerdos y compromisos, se ha convertido en una acción estratégica, cuyo avance no es vertiginoso –en tanto complejo- pero se presenta como la única opción factible en el este contexto para mejorar la respuesta a las necesidades de las mujeres.

f.     Las oficinas y experiencias regionales son las plataformas para que las acciones en pro de las metas de la Política de Equidad e Igualdad de Género (PIEG) encuentre sostenibilidad en zonas alejadas de la capital y pueda responder de manera diferenciada a las necesidades específicas de las mujeres, tomando en cuenta la presencia estatal existente en cada región y municipio.

g.     El facilitar la interlocución de las mujeres con instituciones públicas, se ha convertido en una herramienta básica y es una de las puertas más importantes para que muchas mujeres su condición de pobreza, en tanto logran autonomía, se empoderan y vencen obstáculos propios de su situación de exclusión.  El aprender a reconocer a las mujeres como sujetas de derechos y protagonistas de su vida personal y comunitaria es una condición que el Estado debe alcanzar para responder de mejor manera y asegurar la superación de los obstáculos más comunes que enfrentan las mujeres.

h.    Las oficinas regionales están desarrollando capacidades en pro de adaptar y replicar los ejes temáticos de las diferentes áreas estratégicas del INAMU, de manera, que estas áreas podrían ocuparse de la cobertura de las necesidades de las mujeres en zonas en las que no existen oficinas regionales y los equipos técnicos regionales pueden hacerlo en sus localidades.  Este es un paso necesario dentro del proceso de desconcentración y descentralización, ya que operativiza las acciones programáticas de las diferentes áreas estratégicas del INAMU en las diferentes localidades.

i.     De acuerdo con las especificidades de las áreas estratégicas se han articulado  acciones en las cuatro oficinas regionales del INAMU para lograr un mayor impacto en la calidad de vida de las mujeres de las regiones, a la vez que dichas áreas se enriquecen con la realidad regional y de los diversos procesos.

j.     Dotar a las oficinas de recursos humanos, materiales y financieros para que tenga una presencia más eficiente y oportuna para el impacto regional.

k.     La experiencia de trabajo con las oficinas ha enseñado sobre la diversidad de estrategias tomando en cuenta la diversidad de las mujeres.  Cada región tiene su propia dinámica, sus propios procesos según la población, la geografía, la cultura y la historia.  De ahí que cada oficina regional, si bien desarrolla procesos similares, nos aporta diferentes aportes según sus experiencias, lecciones, aprendizajes y reflexiones de las lideresas en el proceso de promoción y defensa de los derechos.

l.     Los procesos crean una plataforma de mujeres en cada región, lo que permite contar con una base social que a futuro pueda incidir en los espacios de toma de decisiones políticas, económicas, sociales, culturales y ambientales en cada localidad y región.

Textos consultados.

Área de Desarrollo Regional INAMU (2009) Balance del área, la ejecución del programa Avanzamos Mujeres y acciones oficinas regionales. Primer Semestre.

Asamblea Legislativa (1998) Ley de Creación del Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU); San José, Asamblea Legislativa.

MIDEPLAN (2007) Lineamientos Generales para reorganizaciones administrativas. Mes de junio.

 


 

(Ir arriba)