INAMU reitera la importancia de legislar para garantizar la participación paritaria en todos los puestos de elección popular

mujer1

Este jueves, un grupo de legisladores y legisladoras decidió archivar una iniciativa de ley que niega la oportunidad al pueblo costarricense de avanzar en la construcción de una sociedad igualitaria, donde la paridad deje de ser una aspiración y se convierta en una realidad para la igualdad efectiva en el ejercicio de nuestra democracia. Esto porque decidieron archivar del Proyecto de Ley N° 19010, Reformas al Código Electoral para una efectiva incorporación de la perspectiva de género en los partidos políticos.

"Lamentamos el archivo por parte del Plenario de la Asamblea Legislativa en sesión del día 13 de septiembre del Proyecto de Ley N° 19010. Los diputados y diputadas se opusieron a una valiosa iniciativa de ley que pasó todos los filtros de constitucionalidad y que fue públicamente discutida e impulsada por diversos sectores sociales, múltiples partidos políticos y, por supuesto, por la Institución que represento", señaló Patricia Mora Castellanos, ministra de la Condición de la Mujer y Presidenta Ejecutiva del INAMU.

El punto central de este proyecto ley institucionalizaba la paridad horizontal, la cual implica una participación equivalente de mujeres y hombres en los primeros lugares de los encabezamientos en las listas partidarias, que es uno de los retos durante los procesos, no obstante, conforme a lo dispuesto por la Sala Constitucional persistirá la obligatoriedad de los partidos políticos de implementar la paridad horizontal conforme al derecho a la igualdad efectiva entre mujeres y hombres.  La ley habría significado fortalecer este mandato constitucional.

En la sociedad y sistema político costarricense persisten visiones que han asegurado que en su amplia mayoría sean únicamente hombres quienes ostentan cargos de poder público como alcaldías y diputaciones. El proyecto de ley archivado contrarrestaba esa realidad y permitía avanzar debido a que planteaba que los partidos políticos incorporaran en sus estatutos medidas para la efectiva igualdad de género, como lo era la creación de una Secretaría de Igualdad y Equidad de Género, así como el diseño e implementación de una Política de Igualdad de Género.

Como otro punto medular, el proyecto también señalaba que en los estatutos de los partidos políticos debían incluirse los mecanismos que aseguraran el principio de igualdad, no discriminación y paridad en cada una de las estructuras partidarias, en la totalidad de puestos uninominales que se nombraran, en los primeros lugares de las nóminas de elección a las diputaciones, regidurías y sindicaturas y en la totalidad de los puestos a inscribir para las alcaldías e intendencias. Institucionalizaba además la paridad horizontal, la cual implica una participación equivalente de mujeres y hombres en los primeros lugares de los encabezamientos en las listas partidarias, que es uno de los retos durante los procesos electorales.

Un nuevo proyecto de ley

Tras la decisión de archivar el proyecto de ley, Mora Castellanos puso a disposición toda la expertiz institucional para elaborar un nuevo y más contundente proyecto de ley que reafirme el mandato constitucional a los partidos políticos para que fortalezcan los mecanismos que permitan la paridad a mujeres y hombres en todos los puestos de elección popular.

"Nuestra meta es que los partidos diseñen e implementen una política de igualdad de género donde se establezcan acciones públicas claras y precisas que permitan el ejercicio efectivo en la participación política de mujeres y hombres; que se destine el porcentaje de la deuda política a la que acceden los partidos políticos para la autonomía y el ejercicio de las mujeres en la toma de decisiones", puntualizó la ministra.

Una investigación reciente realizada por el INAMU y el Tribunal Supremo de Elecciones sobre la aplicación del principio de paridad demostró las múltiples limitantes que tienen las mujeres para ocupar espacios de toma de decisión dentro de las estructuras partidarias, así como en puestos de elección popular de muy alto nivel. De igual manera, evidenció el papel que tienen los partidos políticos para respetar las demandas de las mujeres que forman parte de su militancia con miras en responder a su papel representativo en la democracia costarricense.