Valorización del trabajo doméstico no remunerado-TDNR

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Trabajo Doméstico No Remunerado

El trabajo doméstico comprende las actividades requeridas para el mantenimiento cotidiano de las familias, la crianza de niñas y niños, los quehaceres propios del hogar, el cuidado de niños, niñas, personas ancianas y enfermas o con capacidades diferentes.  El trabajo doméstico puede ser de dos tipos: remunerado y no remunerado.   

En esta sección se aborda el trabajo doméstico no remunerado, que mayoritariamente es realizado por las mujeres.  Aunque también existe algún tipo de participación de los hombres en este conjunto de actividades pero no en la misma proporción.  De acuerdo al Instituto Nacional de Estadísticas y Censos-INEC, en Costa Rica existen 614.025 personas que no participan en actividades económicas por "obligaciones del propio hogar"; de este total-país, 569.664 son  mujeres y 44.361 son hombres; el 60% de las mujeres se encuentran entre los 25 y 54 años.

El hecho de que el trabajo doméstico no remunerado sea ejercido principalmente por las mujeres, a lo largo de todo el ciclo de vida, encuentra su explicación, en la división sexual y social del trabajo. Esta división, lejos de ser un hecho natural, es un hecho socialmente construido, que asigna espacios, roles y prácticas para las mujeres y los hombres, creando así, una separación artificial entre el mundo de lo femenino y el mundo de lo masculino.

Las actividades que definen el trabajo no remunerado son: cuidados personales, quehaceres domésticos del hogar (cocinar, limpiar, hacer compras, mercado, lavar ropa, planchar, etc.), tareas de cuido (niños, niñas, personas enfermas, personas dependientes y quienes tienen algún tipo de discapacidad) y trabajo voluntario, como las que se realizan en las comunidades, fundaciones de ayudas sociales, organizaciones religiosas, políticas, patronatos escolares, entre otras.  Este conjunto de actividades, salvo las que tienen que ver con cuidados personales, de formación y esparcimiento, sirven para proveer bienestar, sustento material y emocional y de cuidados a quienes integran las familias y los hogares.  Si se tuviera que contratar en el mercado la producción de estos bienes y servicios, éstos tendrían un valor monetario y formarían parte de la totalidad de bienes y servicios o riqueza que produce la sociedad.

La respuesta que el INAMU tiene ante esta problemática es trabajar por el reconocimiento social y económico del trabajo doméstico y de cuido no remunerado,  cuantificando el tiempo dedicado a las tareas domésticas no remuneradas para finalmente asignar valor económico al TDNR. Para ello se trabaja en crear una cuenta satélite en las cuentas nacionales y por consiguiente su incorporación en el Producto Interno Bruto-PIB. Ello permitiría  gestionar mayores derechos económicos y sociales para las mujeres, quienes son las que mayoritariamente realizan este tipo de trabajo.
Además de lo anterior, una de las preocupaciones concretas respecto a las mujeres "amas de casa" se refiere a su acceso a derechos, específicamente al Seguro Social. Según los datos de aseguramiento de la ENAHO (2012), se identifican variables que revelan una condición de aseguramiento no autónoma de las mujeres y que a nuestro criterio revelan la ubicación de una gran mayoría de trabajadoras del Hogar. En primer lugar se encuentran aquellas mujeres ubicadas en la categoría de "Familiar de asegurado directo", ellas suman 1.129.543. En esta cantidad se contemplan las hijas y las compañeras de una persona asegurada directa (asalariadas o cuenta propia).  Esta situación indica que el aseguramiento de éstas mujeres no es directo sino vía otro familiar. Teniendo como base el equilibrio demográfico, aproximadamente 500.000 personas son hijas y el resto mujeres adultas. En esta misma condición de aseguramiento se encuentran 628.342 hombres. Otra condición de aseguramiento en el que participan las mujeres se identifica en la categoría de "Asegurados por el Estado"  que  suman 118. 615; en esta variable los hombres llegan a 95.303. Otro grupo son las mujeres que se encuentran en la categoría de "Familiar de pensionado"  donde ellas suman  84.641 y los hombres 17.508.

Los datos anteriores ponen de relieve la relación de dependencia en que se encuentran muchas mujeres de la población costarricense que en un alto porcentaje son "amas de casa" y que no tendrán acceso a una pensión en su vejez.

Acciones para revalorizar el Trabajo Doméstico No Remunerado:

  • Módulo de Uso del Tiempo adherido a la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (2004).
  • Encuesta de Uso del Tiempo (EUT) en la Gran Área Metropolitana –GAM en el año 2011.
  • Actividades de divulgación de los resultados la EUT- GAM 2011 a nivel nacional e Internacional dirigidas a funcionarios y funcionarias públicas bajo la responsabilidad de la Comisión Técnica interinstitucional de Contabilización del Trabajo Femenino.


Para el año 2014 se prevé una campaña de aseguramiento dirigida a amas de casa y trabajadoras por cuenta propia para que adquieran el seguro voluntario y el Independiente respectivamente.