25 de noviembre: Día Nacional e Internacional por la No Violencia hacia las Mujeres

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25 de noviembre 2016

Día Nacional e Internacional por la No Violencia hacia las mujeres

Contra la Violencia hacia las Mujeres: 

Una somos todas

El rostro de la desigualdad se nos muestra con fuerza devastadora en el planeta amenazando toda forma de vida. Como dijera Vandana Shiva, filósofa de la India: "El mundo está en guerra contra la naturaleza y los seres vivos, incluyendo a las mujeres, las niñas y los niños."

La violencia contra las mujeres parece no detenerse. Este proceso destructor, contrario al derecho fundamental de la vida continúa expandiéndose y acentuándose; más mujeres lo sufren en múltiples manifestaciones, desde la casa, la calle, el trabajo y en los medios de comunicación. 

Las mujeres en nuestro país siguen siendo las víctimas de esta violencia. Solo por poner algunos ejemplos, en los últimos 10 años la violencia machista le ha costado la vida a más de 400 mujeres[i], cientos de niñas entre 10 y 14 años son violadas cada año (el promedio anual de partos en niñas es de 500)[ii].  Le ha condicionado el trabajo o la educación con pretensiones de carácter sexual a casi 700 mujeres en solo 3 años[iii].  Las mujeres son las principales víctimas del acoso sexual en la calle (61.7% en encuesta realizada en el 2015). Cotidianamente es posible constatar que son los cuerpos de las mujeres los que son utilizados sistemáticamente como objetos de consumo.  También es sobre los cuerpos de las mujeres que se cometen abusos y maltratos, cuando requieren de atención obstétrica.  Estas violencias se agravan al intersectarse con otras vulnerabilidades como en el caso de mujeres migrantes, mujeres lesbianas, bisexuales, transexuales, afrodescendientes, indígenas, mujeres con discapacidad, niñas, adolescentes, adultas mayores.

Más grave aún, frente al reclamo de igualdad, respeto y justicia, la respuesta es muchas veces más violencia, que se extiende hasta el sistema de derechos humanos e institucionalidad que las defiende.

Romper esta espiral vertiginosa de violencia contra las mujeres es la tarea urgente que tenemos como nación. 

Los caminos de la esperanza se inician con la toma de conciencia de la gravedad del problema y de sus vínculos con otras formas de conductas antisociales y delictivas que sufrimos toda la población.

La violencia contra las mujeres en el ámbito familiar, en el marco de relaciones abusivas de poder, afecta también al resto del grupo familiar, particularmente a los niños, niñas y adolescentes y es, entre otras, una de las causas que les empuja a vivir en la calle, al consumo de drogas, a la explotación sexual comercial, a la integración a pandillas para prácticas delictivas, todo lo cual eleva su vulnerabilidad frente a la seducción de la criminalidad organizada.

De esta forma, en la violencia social, el maltrato a las mujeres de todas las edades tiene un peso determinante. Crecer en un entorno familiar en el cual sistemáticamente se violenta a las mujeres, se les golpea, viola o lastima, refuerza una forma de vivir en el mundo donde la desigualdad se naturaliza y se menosprecia la vida.

Desterrar la violencia contra las mujeres es un derecho y una exigencia, es una ética pública de respeto para las mujeres, pero es al mismo tiempo, una ética para toda la sociedad porque contribuye en la reconstrucción del tejido social, con mujeres libres de violencia que socializan y viven desde la fortaleza que les da saberse respetadas. 

En esta reflexión, debe dimensionarse claramente lo que produce el "machismo", presente de manera transversal en todo este entramado social de la desigualdad, exclusión y violencia, que afecta principalmente a las mujeres, pero impacta a la sociedad en su conjunto. Por esta razón, la lucha de las mujeres contra el machismo es una lucha por la no violencia, por la igualdad social, por los derechos humanos, por la democracia y por la justicia en toda la sociedad.

La violencia machista, por tanto, nos afecta a todos y todas.  Transformar esta cultura es esencial para lograr la igualdad, la vida libre de violencia de las mujeres y romper la lógica de la violencia social. 

Frente al machismo y otras formas de desigualdad nos hemos enfrentado históricamente las mujeres desde múltiples movimientos.  

Somos históricamente quienes hemos cuidado la madre tierra y buscado su defensa; luchado por el derecho al sufragio, por el derecho a la vivienda y su titularidad, por la salud de calidad, por tener voz y espacio en la representación en la toma de decisiones, por lo que sucede en los ámbitos comunitarios y gobiernos locales, luchamos contra la pobreza y la exclusión, por el trabajo y en general por la dignidad para las personas que habitan la Tierra.

El día 25 de noviembre es un día en el cual nos recocemos como mujeres luchadoras y reclamamos el derecho a vivir sin maltrato, sin abusos y sin violencia en todas las esferas de la vida social: familiar, laboral, en la calle… Esta violencia que mata, incapacita y lesiona es contraria a la igualdad y a los derechos humanos. Es contraria por lo tanto a la sana convivencia social.

Costa Rica y el mundo necesitan de mujeres, niñas, jóvenes, adultas creciendo y viviendo seguras, con salud y seguridad, sin miedo y con alegría, con las condiciones personales para ejercer ciudadanía plena y contribuir con el país.

Costa Rica requiere de liderazgos que impulsen y sostengan los avances y que no toleren los retrocesos; que le recuerden a las nuevas generaciones cuánto nos ha costado cada camino avanzado; necesita mujeres y hombres sensibles y defensores de la igualdad y a una institucionalidad fortalecida encabezada por el INAMU que lidere nacionalmente este proceso en alianza con todas las instancias de la sociedad civil, empresarial, política, social, económica, asumiendo comprometidamente que la igualdad y la no violencia es un asunto de todas y todos. 

Este 25 de noviembre denunciemos las prácticas y discursos que atizan la Violencia entre las personas en razón de su género. 

Llamamos más bien a la construcción de alianzas que promuevan la ética de la no Violencia en contra de las mujeres y a una ética social de respeto. 

Llamamos a toda la comunidad nacional a apoyar el fortalecimiento del mecanismo nacional para el adelanto y protección de los derechos de las mujeres. 

En este compromiso en contra de la violencia hacia las mujeres, UNA SOMOS TODAS.

TE INVITAMOS A PARTICIPAR ESTE 25 DE NOVIEMBRE EN LA GRAN MARCHA NACIONAL QUE SALDRA DEL PARQUE DE LA MERCED A LAS 8:30 A.M.


[i] Sección de Análisis y Estadística del Poder Judicial

[ii] Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC)

[iii] Defensoría de los Habitantes