Felícitas (Lita) Chaverri Matamoros (1886-1934)

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Fue la primera mujer costarricense en obtener un título profesional, al graduarse de farmacéutica. 

 

Su ingreso a la Escuela de Farmacia, en marzo de 1912, causó revuelo entre las autoridades, porque el reglamento no autorizaba la entrada de mujeres. Pero tampoco la prohibía.

Con brillantes notas, Lita Chaverri se graduó el 23 de noviembre de 1917. 

Esta mujer pionera de los derechos de las mujeres, que también escribió poesía, había nacido a finales del siglo XIX en Heredia.

Con su perseverancia cambió la historia: ella abrió el camino para que miles de mujeres ingresaran a la educación secundaria mixta y a las aulas universitarias.

Realizó sus estudios secundarios en una época en la que se llevaron a cabo importantes avances en la educación nacional. Desde joven se propuso superar los obstáculos socio-culturales y legales propios de su época, lo que le permitió, con el apoyo de su familia y la lucha de ella y otras mujeres por hacer valer el derecho a la educación, ingresar al Liceo de Heredia en 1907, junto con un grupo de 29 mujeres.

La fuerte presión de los grupos conservadores, adversos a la educación mixta en ese centro de estudios, no la hicieron renunciar a sus propósitos: ella fue una de las tres primeras bachilleres del sistema mixto.

Hasta 1911, cuando esta tenaz herediana resolvió presentar, ante la Junta de Gobierno de la Facultad de Farmacia, una solicitud para estudiar esta carrera, ninguna mujer había pretendido cursar estudios universitarios y menos farmacéuticos en Costa Rica.

Esa solicitud causó, como era de esperar, asombro en la Junta de Gobierno de la Escuela de Farmacia, entre otras razones porque ni siquiera existía algún reglamento que autorizara o prohibiera el ingreso de una mujer. Luego de una amplia discusión en el seno de esa Junta, que dio lugar, incluso, a un debate público, la Escuela de Farmacia acordó permitirle a Lita, como cariñosamente se le conocía, trasponer el umbral de un ámbito hasta ese momento reservado a los hombres.

Recordemos, para valorar aún más el significado de su decisión, que eran los comienzos del siglo XX y, por lo tanto, se trataba de una época caracterizada por el profundo arraigo de los prejuicios y estereotipos con respecto a la mujer. Las mujeres de esa época debían limitarse, exclusivamente, a cumplir los quehaceres del hogar y a cuidar de sus hijas e hijos. Lita superó esos prejuicios y estereotipos cuando recibió, en 1917, el título que la acreditaba como la primera profesional que se graduaba en Costa Rica.

Luego trabajó en varias regencias de farmacias del país y ocupó la jefatura del Departamento de Drogas y Estupefacientes del Ministerio de Salubridad Pública.

Lita Chaverri fue además una mujer con especial sensibilidad poética, como lo revelan los poemas publicados en revistas de la época.

La toga de farmacéutica la llevó hasta el 6 de octubre de 1934, cuando murió en San José siendo joven.

En su libro "La Mujer Costarricense a través de Cuatro Siglos", Ángela Acuña Braun escribió:

"Lita Chaverri Matamoros, muerta apenas iniciada su carrera profesional, dejó a la patria ejemplo vivo de cuánto puede la constancia inteligente, la acción del pensamiento, el placer del estudio (...) Conversé con ella, muchas veces, sobre el futuro de la mujer costarricense. En sus ojos leía el entusiasmo de triunfar, en aquellos ojos dulces que se cerraron en la más fresca primavera de sus años".

Por su persistencia, su valentía y su fortaleza para defender principios y no someterse a presiones; por ser un ejemplo y un baluarte en la lucha por ampliar las oportunidades de crecimiento de las mujeres, Lita Chaverri ingresó a la Galería de la Mujer del Instituto Nacional de las Mujeres en el año 2002.

 

 

Conozca más de la vida de Lita Chaverri en la siguiente dirección: ver video


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